Entrevista a Enric Miralles. Oviedo, 1997


oviedo enric

Con motivo de su visita a Oviedo para impartir una conferencia en el Colegio de Arquitectos de Asturias (COAA) el 4 de julio de 1997 bajo el título “Perfiles Indeterminados”, dentro del ciclo “Ciudades”, el Diario de Oviedo publica una entrevista con el arquitecto catalán.

Entrevista a Enric Miralles, arquitecto

Por S. Suarez

«La Catedral convertida en una especie de central sindical es algo fantástico»

«Pensar únicamente en las reconstrucciones históricas es una simplificación, como también lo es separar peatones y coches»

El arquitecto Enric Miralles  sólo conoce Oviedo «a través de amigos», pero ayer, recién llegado de Barcelona y en el camino hasta su hotel, tras recorrer unas pocas manzanas a pie, tuvo la oportunidad de contemplar la Catedral engalanada con las pancartas de Duro Felguera. Le pareció «algo realmente fantástico». Miralles pronunció ayer una conferencia en la ciudad, bajo el título «Perfiles inventados», invitado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias, organizador del ciclo «Ciudades», que se desarrolla en Oviedo y en Gijón a lo largo de este año. El arquitecto, al que alguno de sus colegas asturianos definió ayer como «un verdadero artista», no tiene obra en la región, aunque sí presentó un proyecto -que no llegó a realizarse- para el cementerio de Gijón. El de Igualada (Barcelona) está considerado como una muestra ejemplar del «genio» de Miralles.

¿Por qué le interesan los cementerios?

Si lo analizas desde el punto de vista del ritual, de los sentimientos, del respeto, descubres que al final casi toda sentimos lo mismo por el lugar en el que reposan nuestros muertos. Haciendo el de Igualada descubrí que es un fantástico campo de trabajo. Los primeros asentamientos prehistóricos son posteriores a los enterramientos, hay una relación muy estrecha entre los vivos y los muertos. Creo que con los cementerios en los años 90 ha pasado lo mismo que ocurrió con las ciudades en los años 50 y 60, cuando la llegada masiva de población hizo que se construyese muy mal. El aumento de densidad hizo que se les considerase una construcción periférica. El de Igualada, que no está terminado, porque se va completando por fases, es un proyecto muy preciso.

¿Y cuál es su propuesta para los centros históricos?

En arquitectura hay que ir con mucho, mucho cuidado para no ser demagógico. La herencia histórica es importante, pero no es lo único. Todo lo que ha llegado hasta aquí es moderno, se puede considerar moderno porque como tal lo usamos. Por eso pensar únicamente en reconstrucciones históricas es una simplificación. Separar peatones y coches  también es una enorme simplificación. Los coches no se ven junto a las personas, pero tienen que estar para abastecer el mercado, para acercar a la gente a sus casas, para trasladar las maletas… Hay que lograr coherencia. Hoy he visto la Catedral transformada en una especie de central sindicalista y me pareció realmente fantástico. Me ha gustado mucho. Creo en ese uso de los edificios históricos, es un buen uso. No sé si la causa es justa o no, pero lo encuentro sorprendente y, además, no pasa nada, esa gente se irá y el edificio se queda.

¿Hacia dónde camina la arquitectura española?

Continúa dependiendo mucho del lugar. Y la relación entre arquitectura e inversión privada es cero. Las instituciones tienen poco interés por construir, y el trabajo que más abunda es el de rehabilitación, la transformación… No hay muchos proyectos. Lo que sí hay es un cierto sentido de la cronología, y de alguna manera las escuelas han continuado ese trabajo, que no se ha transformado en burocracia. Y ese sentido de la tradición hace que haya una intensidad en las relaciones, una interconexión que crea un buen caldo de cultivo.

¿Prefiere trabajar para la Administración o para un particular?

Con los particulares, de cuando en cuando, cobras, lo que es una ventaja. Pero lo interesante de los edificios está de puertas afuera, en lo que les rodea, y eso en la privada es imposible.

¿Qué opina del nuevo Museo Guggenheim?

Es un gran edificio. Además, Frank Ghery se ha atrevido con cosas con las que habitualmente no te atreves. Ha integrado muy bien una especie de imaginación colectiva. Es casi como si atrapara el aire. Un edificio para divertirse, como un parque temático.

¿La arquitectura debe imitar la naturaleza, o eso ya ha pasado a la historia?

Desde un punto conservador no. Simplemente porque es demagógico. Pero desde un punto de vista experimental, sí. Aunque no debe ser una imitación mimética, pero sí estratégica.

¿Qué materiales prefiere para trabajar?

Yo soy muy disciplinado. Creo que hay que ir experimentando, y prefiero trabajar por capas. Que nunca el material sea uno. Eso te permite más libertad en los matices.

articulo oviedo 1997

La referencia bibliográfica es:

Suarez, S. Entrevista: Enric Miralles, Arquitecto. Oviedo. 5 de julio de 1997

Entrevistas listado:

Wiki homenaje a Enric Miralles

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