Josep Miàs rememora a Enric Miralles


Enric Miralles, arquitecta. Col·legi d'arquitectes.

Agradecer en especial a Josep Miàs por su inestimable colaboración y amabilidad.

Enric Miralles, para evitar equívocos” por Josep Miàs Gifre

Este escrito quiere ser una reflexión sobre el dibujo como instrumento de conocimiento en arquitectura, sobre la capacidad del dibujo de establecer un sistema de aprendizaje y que podemos reconocer en el trabajo de Enric Miralles.

Las siguientes líneas son, por lo tanto, unas notas escritas que intentan explicar aquello que crees haber compartido de una manera privilegiada con Enric Miralles, el dibujo.

No quieren establecer ningún grado de propiedad respecto a la manera de entender la arquitectura de Enric Miralles, sino todo lo contrario, definir con la máxima claridad aquella parcela de su trabajo como arquitecto donde podías compartir algo con él.

Quisiera que no parecieran en absoluto una lectura poética de su trabajo. Creo que cualquier comentario poético de la obra de Enric resulta inferior a la propia obra. Tampoco unas citas comentadas de sus escritos, lo que aún harían más evidente la incapacidad para explicar la complejidad de sus textos. Ni un comentario contextual, histórico o geográfico para situar su obra, lo cual resultaría absurdo, dada su absoluta autonomía, tanto geográfica como temporal.

Es, en todo caso, un comentario que nos conduce a sus orígenes, a sus primeros proyectos tal vez, cuando a través de su dibujo podíamos compartir y aprender de él constantemente.

1. Entendemos el dibujo como un instrumento científico de conocimiento en arquitectura.

El dibujo como un sistema capaz de construir un pensamiento, cuando es posible que todo pase en este mismo dibujo.

La arquitectura, por consiguiente, no puede ser explicada, ni analizada con rigor, en las fotografías que se hacen de ella, y ni siquiera en las mismas construcciones.

La identidad entre dibujo y construcción, se entiende, pues, desde el papel predominante del dibujo por encima de la construcción. El dibujo es quien debe dar las reglas de la construcción dado que el dibujo es sencillamente el conocimiento de aquello. La construcción, en todo caso, deberá adaptarse a las reglas del dibujo y nunca al revés.

Si ésta, la arquitectura, ya está descrita libremente en los dibujos, es allí donde tenemos que buscar el origen del trabajo.

El único mundo es pues, el del dibujo; la construcción es algo que no puedes controlar o simplemente algo que ya estaba ahí mucho antes de iniciarse lo material. Sólo nos pertenece, sólo podemos aprender en el dibujo del proyecto, donde está el conocimiento que personalmente vas adquiriendo.

Si no hace falta construir aquellos dibujos dado que el conocimiento está en ellos, es en éstos donde tenemos que buscar el conocimiento en arquitectura.

Cuando la intensidad del dibujo se pierde, es cuando la arquitectura es más dudosa.

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2. La tesis de Enric habla del aprendizaje a través del dibujo. En realidad creo que no es una tesis en el sentido académico. Es más bien la recopilación de unas notas, personales, interrumpidas como sus dibujos, sin continuidad, donde puedes perderte, sin la voluntad explícita de contarnos algo. El lector, en realidad, es innecesario. La idea general de la tesis es acerca del hecho de que cuando miras algo, y tomas apuntes de aquello, el hecho de mirar, es crear, ya que en ese momento seleccionas, recortas, relacionas…estás construyendo otra mirada, otro proyecto.

Al mirar las cosas tomando apuntes, el dibujo aparece como un apunte más. Al redibujar, al reconstruir las cosas, el dibujo es equivalente a descubrir. Aún cuando éste sea absolutamente personal, innecesario.

Es por lo tanto, una arquitectura que podemos entender sólo a través de la mano.

Parece oportuno comentar los dibujos de L.I. Kahn, de la catedral de Albi. En estos dibujos Kahn dibuja aquello que le sugiere la catedral. Son dibujos parecidos a una narración personal de esas torres y en realidad no son más que una ilusión.

kahn albi

Frente a Albi sentí la presencia de la fe en la elección de los elementos arquitectónicos, sentí cuánto entusiasmo y cuánta paciencia habían cooperado para iniciar y completar la obra. Dibujé Albi desde arriba hasta abajo, como si la construyera. Sentí lo que era el entusiasmo. No necesitaba la paciencia necesaria para construirla pues yo la dibujaba sin preocuparme de correcciones ni de proporciones exactas. Sólo quería captar la embriaguez mental del arquitecto“. (L.I. Kahn)

Michel Leiris

3. Podríamos comentar el trabajo de A. Giacometti, donde el dibujo también reconstruye.

Al dibujar, se construye la mirada, al dibujar estás haciendo algo autónomo y por lo tanto el dibujo puede pasar a otra mirada, a otro proyecto.

El retrato que A. Giacometti hace de James Lord aparece como la búsqueda de lo invisible, de aquello que el lápiz es incapaz de fijar, una y otra vez, desistiendo finalmente.

giacometti

Los proyectos dibujados son fragmentos que pueden pasar a otro proyecto. En cualquier caso el dibujo no es nunca una representación realista de algo, sino una realidad autónoma. Solamente el que hace el dibujo sabe de qué trata ese dibujo. Redibujando los dibujos podemos aprender; éste nos puede asimismo enseñar a dibujar, pero a dibujar como proceso de conocimiento. En cuanto lo hemos redibujado el conocimiento de aquello ya nos pertenece.

4. Si insistimos en el valor del dibujo o del arte como conocimiento, en realidad anteponemos una arquitectura determinada frente a otra arquitectura relacionada a una actividad, sea económica o social. La arquitectura de Enric no pertenece a la arquitectura con fines plurales, ni tan siquiera poéticos.

Es una investigación personal, no pretende representar ninguna época histórica, está fuera de su contexto histórico, absolutamente intemporal, como reconocemos también en la obra de Antoni Gaudí. No procede de la evolución de nada.

Esta arquitectura no comparte el sentimiento de lo que toca hacer ahora. La historia no es contínua, ni evolutiva. Puede desaparecer y aparecer en otro lugar. En este sentido puede establecer conexiones entre los dibujos propios y los ajenos, entre su conocimiento y el de los demás.

5. El dibujo siempre es propositivo. Debemos mirar los dibujos de los demás, buscando el proceso para aprender, para definir un espacio común, donde se pueda compartir. No interesa el final, ni el resultado, interesa entender y hacerse entender.

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Hay placer en dibujar dejando que la mano, como un instrumento abstracto, recoja sobre el papel lo que el ojo esta seleccionando. Se establece una complicidad secreta entre el punto final del radio de esa mirada y la punta de la pluma sobre la hoja… Es fácil confundir esos apuntes con la escritura. Mi tesis de doctorado versa sobre algo similar; se trata de una reflexión sobre el uso del dibujo como anotación del pensamiento y como indicaciones para la construcción“. (E. Miralles)

6. Los collages fijan una realidad vaga y susceptible de ser transformada. Es como un work in progress, una manera absolutamente abierta, una realidad deformable.

7. Albert Viaplana permitió a Enric volver a los orígenes de la arquitectura. No tuvo que asumir la evolución crítica que ha creado tantos problemas a los arquitectos europeos.

Barcelona le permitió replantear las cuestiones del modernismo, volviendo atrás. La recuperación de las preocupaciones del modernismo catalán, estaba en él; el arquitecto tenía que inventarlo todo, todo debía ser nuevo, artificial.

En este sentido vemos a Enric Miralles como un contemporáneo de Alison & Peter Smithson, más que de Rem Koolhass. Queremos ver una continuidad entre Miralles y Le Corbusier, ya que la confianza en el dibujo como sistema de conocimiento es reconocible.

8. Las formas no son, en absoluto, el desarrollo evolutivo de las formas del pasado arquitectonico. El material tampoco puede ser mimético. Las primeras formas, con las que se trabaja, no están en el pasado inmediato arquitectónico, sino más bien en pintores o artistas plásticos anteriores.

Se trata de redibujar, estableciendo conocimiento, las formas de otros, hasta obtener las tuyas propias. Como comenta Enric, muy pocas veces un arquitecto puede inventar formas. Modificarlas o reconstruirlas es mucho más provechoso que tratar de inventarlas.

Los arquitectos actuales inventan formas.

Existe actualmente un supermercado de formas. Como si ser moderno quisiera decir ser capaz de inventar formas. Es un formalismo sin pensamiento, sin conocimiento, para evitar equívocos.

9. Nos interesa un dibujo que busca y encuentra su espacio para inventar, para dudar, para intuir algo nuevo, donde las cosas no se corresponden.

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Donde desencaja todo. Las perspectivas que hace Enric para Albert Viaplana, le permitían remitirse, mejor dicho, ir directamente, a un proyecto suyo. Cada perspectiva se transformaba en un proyecto propio.

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La perspectiva para el proyecto del Centro Social en Hostalets de Balenyà nos parece una perspectiva para un proyecto de Albert Viaplana, pero llena de dudas, y que pasa a ser otra cosa, otro proyecto.

Pensamos en Enric cuando el dibujo media entre la idea y lo material. Las ideas se transforman en dibujos una y otra vez, mil y una veces. Redibujando los proyectos de aquel, Enric encontraba los momentos para pasar a otros proyectos.

10. Los collages nos permiten tener una visión parcial de las cosas.

Esta visión parcial permite explicitar el contenido de los proyectos. Si redibujas algo de manera realista no existen las dudas, no te haces preguntas.

11. En los fotomontajes se hace visible el momento que interesa redibujar, que evidencia la duda, ese desencuentro, donde las piezas no encajan. En realidad no se pretende describir, sino proponer.

Josep Quetglas comenta que Juan Gris no es un pintor cubista, porque no piensa, no ve, como un pintor cubista; desencaja algo que previamente había pintado de manera realista.

Nos proponemos dar sentido a lo que no encaja, previo reconocimiento de lo que no encaja en la manera de ver las cosas.

Cuando algo no encaja, puedes plantear las preguntas, las dudas, justificar estas dudas en tus propios proyectos y allí es donde buscas el sentido, lejos de la representación narrativa, descriptiva, realista.

La duda siempre es una propuesta.

Mirar la realidad, dibujarla, redibujarla, pero construyendo siempre otra realidad, que no existía antes allí.

Comenta Josep Quetglas, refiriéndose a A. Loos, que para el cantero, la piedra le permite ver lo que puede hacer; finalmente verá el mundo pétreamente. Si el material es el dibujo, sin imaginarnos nada, lo único que somos capaces de creernos, tenemos que indagar en las propiedades y los propios límites del dibujo como materia y no como herramienta de trabajo. No indagaríamos en el martillo del cantero sino en las propiedades de la piedra que es quien le obliga a ver el mundo pétreamente.

12. Vemos el mundo dibujado.

No podemos, por lo tanto, hablar de la arquitectura construida, si pretendemos descubrir la clave.

Cuando fijamos un momento del proceso, un momento del dibujo, la arquitectura va apareciendo sola, los proyectos se hacen solos. El proceso de conocimiento, el dibujo, no pertenece ni tan siquiera a la arquitectura que después se ha construido. Cada momento pertenece a sí mismo.

13. Podemos ver a Enric en su tesis buscando algo.

Sus primeros proyectos siguen esa búsqueda incansable. En los primeros dibujos Enric quiere conocer, indaga.

En los dibujos publicados de sus últimos proyectos la búsqueda no aparece tan explícita, es una exposición de lo que ya se ve claramente en los primeros dibujos de cada proyecto.

Se pregunta cuando no se sabe. No hay pregunta honrada cuando se sabe la respuesta. Cuando algo ya se sabe de antemano, no consigues nada, no sirve para nada y resulta innecesario“. (E. Chillida)

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14. En este caso podríamos hablar de arquitectura celebrativa. Celebrativa de uno mismo, retórica en cierto sentido. En cualquier caso se aprovecha el conocimiento adquirido renunciando momentáneamente a la duda.

Se repite aquello que ya se sabe como le sucede a Le Corbusier en algunos de sus últimos proyectos.

15. El desarrollo exhaustivo de los proyectos a través de detalles, una vez planteado el proyecto, es la prueba de la separación, de la distancia entre la idea y lo material. Cuando existe esta distancia, los detalles aparecen desligados, como si pertenecieran a otro mundo. Se rompe la continuidad.

Cuando la arquitectura es potente no necesita de los detalles.

Los planos innecesarios aparecen cuando las formas se transforman en formas ideales, cuando el dibujo deja de ser conocimiento, y como tales, necesitan de detalles para ser posibles, para que funcionen, para justificarse, en realidad, esconderse.

Cuando el dibujo no es capaz de resolverlo todo, la construcción muestra cierta torpeza.

Cuando el dibujo es arquitectura, el carpintero puede hacer aquello porque la madera hace aquello que has dibujado.

16. Para Enric era difícil escoger un material o un color. Se dibujaba con un rotring 0.1, como si fuera lapiz, y incluso las letras de los títulos de cada plano, todo en papel transparente, papel sobre papel. Esto no tiene tanta importancia, pero esconde algo. Otro día.

17. Definimos unas reglas sencillas para que los juegos puedan ser muchos, pero las reglas deben de poder contarse fácilmente.

Lo más importante son las reglas, no el juego, ni los infinitos juegos que podemos obtener.

No hace falta citar a nadie. La arquitectura debe ser emocionante pero su mayor empeño radica en transmitir conocimiento.

18. Cuando la arquitectura es una búsqueda cualquiera puede participar de esa actividad.

Os propongo una cubierta gigante con un lucernario enorme… yo sé cómo hacerlo… y la puedo imaginar… yo tengo esa cubierta, podría decir un arquitecto.

Enric nos habló de una cubierta de pájaros.

Nos proponemos dibujarla, queremos participar.

Con Enric siempre podías añadir algo, una nueva regla, y participar en el juego.

Enric Miralles siempre te invitaba a jugar.

Gracias.

jugando

A menudo he pensado en lo interesante que seria un artículo escrito por un autor que quisiera y pudiera describir paso a paso, los pasos sucesivos seguidos en cualquiera de sus obras hasta llegar al final de su realización. Me parece imposible explicar porqué no se ha ofrecido nunca al público un trabajo semejante. Pero quizás la vanidad de los autores haya sido la causa más poderosa que justifique esta laguna. Muchos escritores, especialmente los poetas, prefieren dejar creer a la gente que escriben gracias a una especie de sutil frenesí o intuición estática; experimentan verdaderos escalofríos si tienen que dejar que el público eche una ojeada detrás del telón, para contemplar los trabajosos y vacilantes embriones de pensamiento, la verdadera decisión tomada en el último momento, la idea entrevista tantas veces tan solo como un rayo y que durante tanto tiempo se resiste a mostrarse en plena luz, el pensamiento plenamente maduro pero rechazado por ser de índole inabordable, la elección prudente y los arrepentimientos, las dolorosas raspaduras y las interpolaciones, en suma, los rodamientos y las cadenas, los artificios para los cambios de decoración, las escaleras y los escotillones, las plumas de gallo, el carmín, las manchas y todos los recortes que en el noventa por ciento de los casos son lo peculiar del histrión literario. Por lo demás, no se me escapa que no es frecuente el caso en que un autor tenga buena disposición para reiniciar el camino por el cual llegó al desenlace final. Generalmente las ideas surgieron mezcladas, entonces fueron seguidas y finalmente olvidadas de la misma manera“. (E. A. Poe)

Artículo publicado originalmente en:

Miàs Gifre, Josep . Enric Miralles, para evitar equívocos, revista DPA 17 Max Bill. UPC, Barcelona, 2001. Págs. 70-75

Créditos de las imágenes:

01- Fotografía Enric Miralles, 1998. Ayuntamiento de Gerona.

02- Portada del tercer volumen (Fantasía Muscular) de la tesis doctoral “Cosas vistas a izquierda y a derecha (Sin Gafas)”, 1987.

03- Boceto de Louis Kahn de la catedral de Santa Cecilia, en Albi (Francia), 1959. Colección MoMA.

04- Retrato de Michel Leiris por Alberto Giacometti, 1961.

05- Retrato de James Lord por Alberto Giacometti, 1964.

06- Eduardo Chillida, sin título.

07- Perspectiva del concurso para la ampliación de la sede del COAC en Barcelona, 1976. Viaplana/Piñón.

08- Perspectiva del Centro Cívico en Hostalets de Balenyà, 1986. Enric Miralles.

09- Eduardo Chillida, sin título.

10- Enric Miralles.

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